El patrimonio cultural hace parte de la vida cotidiana de quienes habitamos la ciudad. Se manifiesta en sus edificios, barrios, plazas, parques y calles, pero también en los oficios, las tradiciones, las prácticas sociales y las memorias compartidas que dan sentido a nuestra experiencia urbana. Reconocerlo y cuidarlo no se limita a proteger construcciones antiguas: implica valorar las historias, saberes y significados que nos identifican como comunidad y fortalecen la convivencia.
Ingreso Mínimo Garantizado es la estrategia de transferencias monetarias de la Secretaría de Integración Social para la población en pobreza extrema, pobreza y vulnerabilidad en Bogotá.